No sé si reír, llorar o, como diría mi hija, que me dé cringe. Pero Aleks Syntek acaba de demostrar algo bastante incómodo sobre reputación digital: a veces desaparecer de la conversación puede ser casi tan problemático como aparecer en ella por las razones equivocadas.
Y sí, sé perfectamente cómo suena eso. Hace unos días, Aleks Syntek estaba dando un concierto por las celebraciones de la Independencia de México. Hoy tenemos videos virales, memes, titulares, discusiones sobre reguetón, Bad Bunny, Dani Flow y hasta una peculiar “beca completa” para que estudie en la llamada Universidad del Perreo.
¿Resultado? Estamos hablando de Aleks Syntek. ¡Yeahhh! Y ahí comienza lo realmente interesante.
Porque probablemente muchas personas que llevaban años sin pensar en canciones como Duele el amor, Intocable, Sexo, pudor y lágrimas o Te soñé volvieron a encontrarse con su nombre mientras navegaban por TikTok, Instagram, YouTube, Google o cualquier otra plataforma.
Eso no significa que todas corrieran inmediatamente a escuchar su música. No existen todavía datos públicos suficientes para afirmarlo. Pero sí ocurrió algo indiscutible: Syntek regresó con fuerza a la conversación digital.
Y eso me deja una pregunta: ¿Está destruyendo su reputación o está reactivando su marca? Porque, aunque muchas veces las confundimos, son dos cosas diferentes.
DE UN CONCIERTO A UNA CRISIS DIGITAL EN CUESTIÓN DE HORAS
La noche del 15 de septiembre de 2026, Aleks Syntek se presentó en la alcaldía Benito Juárez, en Ciudad de México, como parte de las celebraciones del Grito de Independencia.
Lo que debía ser simplemente un concierto terminó generando titulares. Durante distintos momentos de la presentación respondió a personas del público, reclamó mayor respaldo de sus seguidores y retomó una discusión que lo ha acompañado durante años, sus críticas hacia el reguetón y algunas expresiones de la música urbana.
Videos grabados por asistentes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales. Algunos fragmentos mostraban al artista respondiendo a quienes le pedían canciones de otros intérpretes; otros recogían sus comentarios alrededor del reguetón, Bad Bunny o Dani Flow.

Llegaron los memes, las críticas, los titulares. Y algo que cualquier estratega de marketing conoce perfectamente: atención. Y ahora tiene mayor valor en un mundo saturado de información.
Días después, el propio cantante reconoció que había cometido un “error muy grave” al bajar del escenario para confrontar personalmente una situación que observó entre los asistentes. Explicó que debió solicitar la intervención de las autoridades y confirmó que ofreció disculpas al alcalde de Benito Juárez.
Desde comunicación y relaciones públicas, tenemos entonces varios componentes propios de una crisis reputacional. Pero desde la economía de la atención ocurrió simultáneamente otra cosa: Aleks Syntek consiguió volver a ocupar espacio mental.
LA UNIVERSIDAD DEL PERREO ENTRÓ EN ESCENA
Internet, por supuesto, hizo lo suyo. El 22 de septiembre, la llamada Universidad del Perreo, un proyecto desarrollado alrededor del universo musical de Wisin, anunció en tono humorístico que Aleks Syntek había sido seleccionado para recibir una “beca completa”.
La oferta incluía materias como Perreo Intenso I, II y III, un Laboratorio de Flow y Ritmo y hasta acceso a una biblioteca de bajos y sonidos 808. Y aquí encontramos otro fenómeno interesante de comunicación.
Una controversia que comenzó en un escenario terminó siendo apropiada por otra marca y convertida en contenido. Es decir, la polémica comenzó a producir su propio ecosistema.
Videos generan memes que producen comentarios, noticias, reacciones. Y, por consiguiente, nuevos contenidos. Y nuevamente el algoritmo recibe combustible. La pregunta es cuánto de eso termina beneficiando realmente a la persona que originó la conversación.
ATENCIÓN NO ES LO MISMO QUE REPUTACIÓN
Aquí está, para mí, la diferencia fundamental. Ser viral no significa necesariamente ser querido. Tampoco vender más. Mucho menos construir una marca más fuerte. Puedes conseguir millones de visualizaciones y, al mismo tiempo, disminuir la confianza que las personas tienen en ti.

La historia de la música tiene varios ejemplos. Veamos:
Puedes ser tendencia y perder contratos. Estar en absolutamente en todos los titulares y perder millones.
THE CHICKS: CUANDO UNA FRASE TUVO CONSECUENCIAS COMERCIALES
En 2003, Dixie Chicks, hoy conocidas como The Chicks, atravesaron una enorme crisis después de que Natalie Maines hiciera unas declaraciones sobre el entonces presidente estadounidense George W. Bush durante un concierto. La reacción fue inmediata en una parte importante del mercado de música country.
Varias emisoras redujeron o eliminaron sus canciones de programación y hubo campañas públicas contra el grupo. Los números mostraron el impacto.
Según cifras de Nielsen SoundScan citadas en ese momento por Los Angeles Times, el álbum Home pasó de vender alrededor de 124.000 copias en una semana a menos de 72.000 en la siguiente.
Una caída superior al 40 %. La atención estaba ahí. La conversación puesta sobre la mesa. El nombre del grupo por todas partes. Pero eso no impidió que existiera un costo comercial.
DABABY: CUANDO LA RESPUESTA A LA CRISIS AGRAVA LA COMUNICACIÓN
Algo parecido ocurrió, con circunstancias completamente diferentes, con DaBaby. Después de realizar comentarios homofóbicos y afirmaciones erróneas sobre VIH/SIDA durante Rolling Loud Miami en 2021, comenzó una reacción que rápidamente salió de las redes sociales y llegó al negocio.
Lollapalooza lo retiró de su programación. Después llegaron Governors Ball y Day N Vegas. También Austin City Limits, iHeartRadio Music Festival y Music Midtown, entre otros eventos.
Pero existe otra lección importante en ese caso. Antes de publicar una disculpa formal, algunas de sus respuestas iniciales fueron interpretadas como una reafirmación de sus comentarios y contribuyeron a aumentar la controversia.
Porque una crisis no depende únicamente de aquello que hiciste. También de lo que haces inmediatamente después o dejas de actuar.

YE: CUANDO SER EL CENTRO DE LA CONVERSACIÓN NO PROTEGE EL NEGOCIO
El ejemplo más extremo es Ye, antes conocido como Kanye West. Pocas celebridades contemporáneas han conseguido generar tanta atención de manera tan constante. Pero estar en boca de todo el mundo tampoco protegió su estructura comercial.
En octubre de 2022, Adidas terminó inmediatamente su relación con Ye después de sus declaraciones antisemitas. La compañía calculó entonces que la decisión podría tener un impacto negativo de hasta 250 millones de euros en su beneficio neto de 2022.
Para Ye el golpe también fue enorme. Forbes había estimado que su acuerdo con Adidas representaba aproximadamente US$1.500 millones de su patrimonio. Tras la ruptura, la revista redujo considerablemente su estimación de riqueza y lo sacó de su lista de multimillonarios.
Nuevamente: muchísima atención, titulares y viralidad. Pero también destrucción de valor comercial.
ENTONCES, ¿BUENA O MALA PUBLICIDAD?
La famosa frase de que “no existe mala publicidad” funciona muy bien como frase. Como estrategia empresarial es bastante más complicada sobre todo para generar valor y confianza. Aunque existe toda una industria comercial detrás de la polémica. Hay que saberla manejar a nuestro favor y no en contra.
El caso más real son cantantes como Shakira, que como dice su canción “las mujeres ya no lloran, ahora facturan” es el caso más resonad de cómo sacar provecho de una situación viral.
Y la razón es que una controversia puede conseguir en 48 horas algo que una campaña tradicional tardaría meses en alcanzar: hacer que millones de personas vuelvan a reconocer un nombre, despertar curiosidad, búsquedas, llevar nuevas audiencias hacia un artista, una empresa o una marca.
Incluso hace que una generación que apenas conocía a una persona termine preguntándose: “¿Y este quién es?” Eso también tiene valor.

Pero existe una segunda parte. ¿Qué encuentra ese usuario después de buscarte? Ahí comienza el verdadero trabajo de reputación digital. Porque una cosa es conseguir atención y otra muy diferente es conseguir confianza o interés por consumir tu producto o servicio.
LA CONFIANZA SIGUE VALIENDO MÁS QUE UN TRENDING TOPIC
Los datos recientes ayudan a entenderlo. El Edelman Trust Barometer Special Report 2026, realizado con 17.688 personas en 15 países, encontró que el 88 % de los consumidores considera que confiar en una marca es un factor importante o decisivo al momento de comprar.
La cifra prácticamente iguala al valor recibido por el dinero, también con 88 %, y se encuentra apenas un punto por debajo de la calidad, con 89 %. Eso nos dice algo muy sencillo: la confianza tiene valor económico.
Edelman también encontró que cuando una marca consigue combinar relevancia y credibilidad, los consumidores están casi dos veces más dispuestos a respaldarla cuando busca expandirse hacia nuevos públicos.
Y allí aparece posiblemente la ecuación que muchas marcas todavía no entienden. No basta con ser relevante, aparecer, generar polémica, conseguir millones de reproducciones. La oportunidad real consiste en transformar esa atención en algo que fortalezca la marca.
Y una forma de lograrlo es a través de los backlinks, linkbuilding o post patrocinado con protocolo de posicionamiento SEO. La agencia TuNombreDigital tiene más de 15 años trabajando con este servicio para volver las marcas empresariales más relevantes y que estén en el foco de la conversación.
EL PROBLEMA NO ES QUE HABLEN DE TI: ES QUÉ QUEDA DESPUÉS
Volvamos entonces a Aleks Syntek. ¿La polémica lo perjudicó? En términos reputacionales, evidentemente generó cuestionamientos y críticas. ¿Consiguió atención? También. Y mucha.
Lo fascinante será observar qué hace con ella. Porque una crisis digital puede tener una segunda vida. Ya sea que presente una disculpa inteligente. Plantee una conversación distinta. En contenido. En música. En humor. En autocrítica.
Incluso en una oportunidad para acercarse a una generación que antes prácticamente no prestaba atención. Pero también puede convertirse en una cadena interminable de polémicas donde cada nuevo episodio aumenta la notoriedad y disminuye la confianza.
Ese equilibrio es muchísimo más difícil de manejar de lo que parece:
Atención vs. reputación.
Viralidad vs. confianza.
Tendencia vs. valor de marca.
¿Cómo compaginar ambas? Para mí, el verdadero aprendizaje de reputación digital que deja esta historia no consiste en recomendar provocar controversias. Sería una estrategia bastante peligrosa.
La cuestión es entender que la atención es solamente la puerta de entrada. Lo que importa es lo que haces cuando millones de personas cruzan esa puerta.
Porque desaparecer de la conversación también tiene un costo. Pero aparecer constantemente por razones que destruyen confianza puede costar muchísimo más.
Aleks Syntek, voluntaria o involuntariamente, volvió a sonar. Ahora queda por ver si toda esa conversación hace que las personas recuerden nuevamente su música… o solamente los memes.
Y entonces aparece la pregunta realmente interesante: ¿Qué preferirías: una marca querida que nadie recuerda o una marca polémica de la que todo el mundo habla?
Tal vez ninguna de las dos. Quizá el verdadero objetivo debería ser mucho más difícil: construir una marca que las personas recuerden y en la que todavía quieran confiar.
Fuentes consultadas
- El Financiero, Univision, El Comercio y otros medios mexicanos sobre el concierto de Aleks Syntek del 15 de septiembre de 2026 y sus declaraciones posteriores.
- Edelman Trust Institute, 2026 Edelman Trust Barometer Special Report: Brand Growth in an Insular World.
- Los Angeles Times, datos de Nielsen SoundScan sobre The Chicks en 2003.
- Rolling Stone, Los Angeles Times y Pitchfork, cobertura de las cancelaciones de DaBaby en festivales durante 2021.
- Adidas y Forbes, información sobre el final de la asociación Adidas–Ye y sus consecuencias económicas.
