Hércules, barrio de historia y tradición, ha sufrido transformaciones
socioespaciales que han modificado su esencia. Consolidado como comunidad
obrera en torno a la fábrica textil El Hércules y unido por la devoción a la Virgen de
la Purísima Concepción, hoy enfrenta procesos como la gentrificación y la
turistificación, que alteran sus relaciones sociales y su entorno, desplazando a
habitantes tradicionales en favor de intereses económicos. Programas como
Barrios Mágicos y empresas como la Cervecería Hércules han convertido el
espacio en una atracción turística, priorizando a visitantes sobre la comunidad
local. Paralelamente, la expansión inmobiliaria en zonas históricas ha generado
preocupación, pues amenaza con destruir lugares significativos para los
pobladores en beneficio de unos pocos.