Escrito por: Juan Camilo Baracchi- Columnista de la revista PrimerNombre.com
Con tan solo quince años comencé a entender que mi pasión por el arte de servir había nacido conmigo, que lo que siempre he hecho es precisamente eso, servir. Pero no a todos he podido cumplirle.
No gozo de un poder tan grande en este momento que me permita hacerlo, pero independientemente de si lo he hecho o no, he estudiado un poco a Sincelejo desde las experiencias que he vivido, y de las personas con las que he trabajado, y a donde he llegado a sembrar mi semilla.
Empoderamiento ciudadano
Hace pocos días fui a darle una charla a unos muchachos en un colegio de la zona norte, sobre lo importante que somos en la sociedad.
Algo así como "Empoderamiento ciudadano", con unos componentes más allá de lo social, tocando el eje transversal de la vida misma, y no fue nada fácil, porque a 20 metros hacia unas pocas horas se había asesinado a un joven.

Es tan duro hablarles a personas que tienen problemas mucho más grandes que lo que pasa en lo público, muchos ni siquiera tienen interés en participar en una elección, sin embargo, les hablaba, y ellos contestaban con el dolor en su rostro por las vivencias cotidianas.
Es crítico lo que sucede en Sincelejo
Esta ciudad ha recibido más de 140. 000 habitantes víctimas del conflicto armado, y se han creado barrios alrededor de la ciudad llenos de nuevos pobladores que carecen de titulación de sus hogares, no cuentan con servicio eléctrico ni de agua potable como en la zona corregimental.
Son necesidades que nos asombramos cuando vemos en África o en la Guajira, y no a unos cuantos minutos de nuestros hogares.
Ante nuestros ojos, es notorio el abandono del Gobierno Nacional y del actual alcalde, y, el Gobernador, nunca levantó la voz y cerró sus ojos con la problemática que vive el municipio.

Por eso, como alguien inquieto, me surgen dudas:
¿Para qué pavimentar muchas calles que no lo demandan?
No sólo requerimos cemento. Es vital resarcir el daño que le han ocasionado a las víctimas. Ofreciéndole primero satisfacer sus necesidades básicas, y llegando con programas sociales, con centros de atención, con programas de cultura y de deporte, a inculcarles educación mientras paralelamente se les resuelve lo básico.
¿Qué se hace con el dinero que recauda el municipio para el adulto mayor?
Cerraron el Centro de Vida del Adulto Mayor a nuestros ancianos y los comedores comunitarios ¿Cuántos programas sociales han interrumpido para hacer obras en las que hay posibilidades de robar?
Hay que ir a Laguna Flor, a Casas de Israel, al Jordán en donde se vive en cambuches de palo y hasta a El Poblado, lugar que toca pagar para entrar y así entender que no ha existido ningún cambio.

A escasos cinco minutos de tu casa, o de la mía se derrumba la sociedad. Incluso si allá vives, sabrás que mientras el cemento cubre las fachadas, la miseria se consume la humanidad.
¿Y qué podemos hacer?
Necesitamos ser conscientes de lo que pasa, ser responsables de nuestros actos, así como de nuestro voto.
Elegir bien por quién votar el 27 de octubre no es una decisión obligada, es un poder para volver a comenzar. Tu responsabilidad y la mía es elegir a un candidato que tenga buenas ideas y que las ejecute.
Estamos en un momento coyuntural, hay jóvenes participando en política, gestores que nos han demostrado su capacidad y candidatos que sí nos entienden.

Llegó la hora de votar a conciencia ¡Demostremos que el voto de opinión tiene mucho más poder que la maquinaria que oprime al pueblo!
Tenemos más poder que unos corruptos pidiendo votos por puestos como se ha evidenciado con "nuestro alcalde" Jacobo Quessep*, como si el voto no fuera un derecho.
A usted señor, con todo el respeto, le digo que, primero, no siga desprestigiando la política; la política es para los que amamos servir, no para enriquecerse y construir mansiones, porque quien es amante de los lujos debe tener empresa privada, donde sí se puede hacer dinero legalmente.
Y en segundo, le cuento que sí hay lideres dispuestos a luchar por esta ciudad como debe ser.

Sincelejo no ha superado el hambre, la miseria, y exigimos líderes que sean voceros de esas necesidades, no solo políticos, líderes en los barrios, en las escuelas, en las empresas privadas, y claramente elegir un buen administrador de nuestros recursos.
Por eso te invito, a ti amigo que me lees, a que elijas lo que sea mejor para esta ciudad y departamento.
Elige bien, y haz parte de un tejido social que cree en una nueva ciudad. Estudia los candidatos y conoce lo que quieren hacer.
¡Decide tú!
Nunca vendas tu voto, porque el que paga para llegar, llega para robar.
*La opinión de nuestros columnistas es personal y no representa necesariamente nuestra posición ni compromete a la revista digital PrimerNombre.com
Sincelejo a lo largo de los años se ha caracterizado por estar inundado de mototaxis, la conformidad pública y gubernamental se entiende porque se ve como una fuente de empleo, informal, pero a la larga empleo.
Los hechos
Podemos observar como la economía sincelejana se ha visto sostenida por la informalidad, claro ejemplo fue que, en el año 2017, hubo un decreto donde se prohibía el mototaxismo por 1 día al mes. Durante ese día el sector comercial e industrial tenia un impacto negativo casi del 72% en relación a un día regular.
Año 2019 y pocas cosas han cambiado. Sincelejo se encuentra sumergido en una crisis de informalidad realmente preocupante, pero lo más inquietante aun es que no hay una solución para combatir la informalidad.

En cifras arrojadas por el DANE, Sincelejo es la segunda ciudad con mayor informalidad de Colombia (65,9%); el problema esta en las soluciones, donde lastimosamente no hay una viable.
Aquí entra el segundo actor importante: la politiquería. Las promesas de empleo solo se escuchan de octubre a mayo, cuando los candidatos aspiran a conseguir los votos necesarios para su curul, dejando en el olvido al motor más importante de la economía, la industria y el comercio. Sector olvidado en la capital sucreña y el resto del departamento.
La posible solución
Como empresario más que tristeza siento impotencia por el vortex en el cual caímos como sociedad. Sincelejo es un territorio virgen, lleno de posibilidades y aspiraciones esperando que las nuevas generaciones lleguen con formas y matices diferentes a la hora de hacer crecer a una ciudad que se resiste al avance, pero con sed de cambio.

Por eso la obligación moral de todo Sincelejano es luchar por su pueblo, dejando a un lado la cultura del dinero fácil y el yo supremo; el cambio esta aquí, en nuestras manos y depende de nosotros que hacer con el, entenderlo y aprovecharlo o sencillamente dejarlo ir. Siempre esperaré que escojamos la primera opción.
Sincelejo es la ciudad que nos dio la posibilidad de crecer, es tiempo de retribuirle.
Es momento de que como sociedad nos unamos y seamos agentes de cambio; es la economía quien tira del carro, en lugar de ver la informalidad como una competencia, trabajemos codo a codo con el fin de vincularla a la economía y en el futuro crear procesos y planes concretos con el fin de disminuirla, pero con oportunidades formales.
Nota del autor: A pesar de hablar de una ciudad específica, este fenómeno es generalizado en todo lo largo y ancho del país; la necesidad, pero sobretodo las ganas de seguir delante de la población se han manifestado en los estudios hechos por el DANE.
Escrito por: Juan Camilo Baracchi Vélez.
Sincelejo se ha caracterizado por atraer a sus vecinos con el argumento de “todo queda cerca”, además es sencillo moverse dentro la ciudad.
¿Podemos seguir argumentando esto, cuando nos pregunten por la movilidad en Sincelejo?
Mi molestia y preocupación por el estado actual de la movilidad de nuestro municipio aumenta cada día más, llegó el SITP (Sistema Integrado de Transporte Público); sin embargo, el “mototaxismo” es un problema para la movilidad y también una solución económica para muchos habitantes.
Las medidas para disminuir el “mototaxismo” solo conllevaron al aumento del precio del servicio, ¿Por qué? pues no tenemos un sistema de transporte público completo, es decir, solo llega a algunas zonas ya que no tiene la capacidad necesaria para cubrir el resto de las rutas.

A partir de las seis de la tarde deja de funcionar, sumado a eso la tarifa mínima del servicio subió, realmente no sé de que parte el señor Alcalde saca información para estas decisiones que deterioran el uso del transporte público legal.
Semáforos por doquier
Aparte del caos vehicular, se encuentra el Proyecto de Semaforización, que consiste en poner semáforos en las calles que representan un problema de movilidad, sin tener en cuenta la causa de la problemática, es como decir: denle acetaminofén a los enfermos, que eso sirve para todo.
Les informo a todos los encargados de estos proyectos que no podemos despreciar las variables que causan esta problemática, la solución para cada calle debe ser estudiada de manera independiente para descubrir el por qué del caos y así tomar las medidas correspondientes, seguramente eso se estableció en el marco lógico, pero de ahí a que se haga existe una gran brecha.

Ni hablar del proyecto 100 Calles por Sincelejo, en compañía de Aguas de la Sabana (Adesa) acabaron con la poca tranquilidad que nos quedaba, ya que han empezado a realizar obras a tutiplén por el simple afán de mostrar los resultados antes del próximo periodo electoral.
Victimas de la política
Lo que nos hace víctimas del conflicto político nuevamente, tenemos calles que se les retiró el pavimento hace meses y ni siquiera han procedido con la pavimentación, igualmente una vez terminada la obra no realizan el empalme, como por ejemplo: Cruz de Mayo vía al Bongo.
En Gestión de Desarrollo de Proyectos hay algo llamado gestión de tiempos y en su metodología para el desarrollo encontramos la ruta crítica que nos permite saber cuánto tiempo gastamos en finalizar una obra; con esta herramienta podemos determinar las actividades que preceden a las otras y así lograr la ejecución optimizando recursos (incluido el tiempo).
Infortunadamente los afectados de esta pelea electoral seguimos siendo los sincelejanos, con las calles fraccionadas, semáforos mal puestos, sistema de transporte ineficiente, mototaxismo en su auge, todo simplemente por querer mostrar resultados, antes de la fecha electoral para generar votos.
Entonces después de ver repetidamente el actuar de estos políticos de turno ¿vamos a seguir eligiendo a los mismos?
Edición: Directores de la revista PrimerNombre.com
Créditos de fotografía: Alcaldía Municipal de Sincelejo - El Universal - RCN
Escrito por: Juan Camilo Baracchi Vélez- Columnista de PrimerNombre.com
Cuando el sol era feliz, cuando el pueblo olía a tierra a mojada, cuando los pájaros se besaban, cuando el campo daba frutos sin complicaciones, cuando se sentía el suspiro del viento, cuando los enamorados se pensaban todo el día, cuando los valores nacían desde que las criaturas respiraban...
...cuando la música era poesía, cuando la muerte no era deseada, cuando tenían que hacer de la muerte una historia paradisíaca para poder quererla, cuando el dolor era un sentimiento melancólico que te impulsaba a retarte, cuando las melodías eran del corazón, cuando recordar no se daba bien, con tan buen presente…
¿A dónde se nos fue?
Donde se ha ido lo que mis abuelos me han contado, no creo que me hayan mentido, no creo que la mentira fuera tan perfecta como para tener registros fotográficos y todos estén conectados para decir lo mismo.

¿Dónde están las personas que acariciaban su hogar?
¿Dónde está la noche tranquila?, ¿Dónde está aquella cultura?, ¿Dónde están los cantos de Lisandro Meza?, ¿Dónde están nuestros ancestros?, ¿Dónde está nuestra identidad? ¿Dónde está nuestro Porro? (Música del Caribe Colombiano, específicamente de Sucre, Córdoba y Bolívar).
¿Dónde está nuestra gente bonita?, ¿Dónde están aquellas tendidas de mano a los necesitados?, ¿Qué le pasó a nuestro pueblo? ¿Qué paso con la música de Lucho Bermúdez?, ¿Qué ha pasado con nuestros jóvenes?
Hago un grito de Sincelejo a South Beach, pidiendo a todos nuestros hermanos, a nuestra gente, nuestra sangre, que rescatemos todo lo que nos hace llamarnos Sincelejo, que rescatemos el olor a tierra mojada, a tabaco y ganado, a mote de queso, a guarapo de caña.
Que nuestro centro de Sincelejo obligatoriamente deba reproducir porros en sus locales comerciales, que en ese mismo centro nos saludemos todos, incluso sin conocernos, que en esa misma ciudad prime la conciencia ciudadana, que en esa misma ciudad todos clamemos acción cívica; que juntemos nuestras manos por volver a nuestro pueblo lo que era anteriormente: un paraíso de los Montes de María, capital comercial.

Sincelejo, ¿Dónde están tus sabanales? ¿Qué pasó con aquel parquecito del que hablaba Calixto o la pajuela en la que se peleaba la flaca y la gordita? ¿Dejaremos morir a Arturo García o Arturo Cumplido?
Sincelejo, nuestro ser no depende de un mandatario, depende de nosotros
Un Sincelejano te lo pide, a tu corazón, a tu alma, porque Sincelejo tiene vida, porque Sincelejo somos todos. Y todos hagámosle una ceremonia de agradecimiento a la tierra que nos vio nacer, hagámoslo crecer, hagámoslo cada día más bello; hagamos de Sincelejo ese paraíso de Sabana, de Monte, y cuando nos llamen “montunos”, llevémoslo con elegancia, que aquellos que nos llaman montunos, solo muestran su inculta forma de ser; olvidando que el “Everest” es un monte, o que el “Olimpo”, el hogar de los dioses griegos, también era un monte.
Nuestro destino es tan grande como la altura de los anteriores, Sincelejo merece que lo amemos y que lo respetemos.
Gracias Sincelejo, y gracias hermano, que lees a un Sincelejano.