FESTIVAL INTERNACIONAL DE BALLET AL PARQUE VIRTUAL

El 13, 14, 15 Y 16 de agosto se podrán apreciar, de manera gratuita, todos los espectáculos desde la virtualidad. 

Organizadores, artistas y compañías le ponen el alma al Festival Internacional de Ballet al Parque en línea, para que durante los días 13, 14, 15 Y 16 del próximo mes de agosto, los internautas disfruten de todo un espectáculo dancístico y artístico a través las redes sociales y la plataforma zoom, medios por cuales se realizará el intercambio de clases, talleres y aprendizajes.

En el evento, se espera la participación de 450 bailarines nacionales e internacionales, provenientes de Venezuela, México, Chile, Argentina, Perú, España, Panamá, Estados Unidos, El Salvador, Brasil y Colombia, con lo mejor de las muestras del repertorio del ballet y danza contemporánea, bailando en espacios no convencionales y teatros.

En este espacio cultural se contará con la participación de grandes maestros quienes realizarán intercambios de aprendizaje a través de clases virtuales usando la plataforma Google meat.

Entre los maestros talleristas se encuentra el maestro Flavio Salazar desde U.S.A., el maestro Rumen Rashev desde El Salvador, la maestra Reyna Pérez desde México, Maestra LIANA TOSIN V. desde Colombia, la Maestra Lujan Costa y Estefania Miceli desde Argentina, la Maestra Natalia Castro y el maestro Hernán Rodríguez desde Colombia, Maestro Yahir Castro desde Panamá, la Maestra Ludmila Fhaedra desde Brasil.

Disfrutaremos de la presentación de la compañía de Danza Ardentía desde México, del Primer bailarín José Manuel Ghiso y la primera bailarina estrella Natalia Berrios del Ballet de Santiago desde Chile, Penka Cangarova Ludke y Miguel Almeida Gonçalves primeros bailarines del Ballet nacional do Brasil, Marta Castellón y Oscar Moreno primeros bailarines del El Salvador, la bailarina Paola Andrea Torres, el bailarín Carlos Bracho y la primera bailarina Oriana Plaza del ballet municipal de Lima, entre otras personalidades de la danza.

El maestro Trinidad Pacheco Bayona, fundador y director del Festival, manifiesta que trabaja de manera comprometida por la educación dancística y artística de niños, niñas y adolescentes amantes del ballet de la región nortesantandereana.  Para él y sus colaboradores las limitaciones no existen, reconoce que será todo un desafío organizar dicho evento en línea, pero está seguro se logrará de manera positiva y satisfactoria.

“Queremos hacer un evento histórico para el deleite del público, en el que se pueda visibilizar el gran talento y arte que existe, mostrando a la vez la imagen positiva de la región”, comentó Trinidad.

La VIII versión del festival es un espacio cultural apoyado por el Ministerio de Cultura, Programa de Concertación Nacional y la Secretaria de Cultura del departamento Norte de Santander.

Hay que recordar que este gran evento se realizó años anteriores en la ciudad de Ocaña y la ciudad de San José de Cúcuta, se realizará en esta ocasión de manera virtual a causa de la complicación sanitaria que se vive en el mundo entero,  lo que a la vez permitirá llegar a cada rincón donde se ame la danza, desde la comodidad de los hogares el público podrá disfrutar del espectáculo cultural a través de las redes sociales del festival tales como: Facebook “Festival Internacional de Ballet al Parque”, Instagram y YouTube “Fibap.oficial” y las clases se realizaran por la app Google meat, previa inscripción. Solicita más información relacionada con el Festival Internacional de Ballet al Parque en las redes sociales y a través del email: festivaldeballet@gmail.com

LA FORMACIÓN VIRTUAL EN ÉPOCA DE PANDEMIA: UN DESAFÍO EDUCATIVO DURANTE LA CRISIS COVID-19

En época de pandemia en que los virus nos obligan a re-educarnos y re-inventarnos, surge la necesidad de crear alternativas de supervivencia, la epidemia ha llevado a flote las mayores falencias que tiene el país hasta el momento, tal como es la salud, la economía y la educación.

Esta última representa un reto para el gobierno nacional, pues con las medidas adoptadas para contener el virus se deben buscar alternativas que permita llevar la academia a los miles de Niñas, Niños y Adolescentes (NNA) que hay en el país, siendo esta una realidad inequitativa para muchos estudiantes, pues no todos tienen el mismo acceso a la tecnología y los recursos necesarios para la formación virtual.

En cifras

Llevar la escuela a la casa nos enfrenta con un contexto aún más preocupante, sobre todo por el hecho que en Colombia solo cerca de 27,1 millones de personas tienen el privilegio de contar con acceso a la tecnología, menos de la mitad del total de la población, es decir haría falta cubrir los 23,8 millones concentrados en las regiones apartadas y en las ciudades principales en los estratos 1 y 2. 

Mientras los padres teletrabajan los escolares ven clases virtuales.

La escuela y el hogar en un mismo escenario, esta circunstancia nos lleva a pensar sobre qué posición tenemos frente al cuidado de los demás, la educación que se había trasladado a la escuela, volvió a ser responsabilidad del hogar demostrándose así cual es el rol que cada uno debe cumplir.

Los docentes que debían enseñar contenidos académicos, sufrían por reforzar valores e inculcar una disciplina que no había en los hogares, mientras que hoy los padres sufren buscando enseñar contenidos, enfrentando la realidad de la poca disciplina y la insuficiencia académica de algunas familias.

El reto

Los docentes deben tener la capacidad pedagógica para ofrecer entornos de aprendizaje dinámicos, prácticos y con actividades necesarias para que haya una buena enseñanza.

En Pre-escolar también habrán clases virtuales

Se debe reinventar el sistema educativo, este tipo de emergencia nos muestra lo necesario y practico que es utilizar las TIC como herramientas pedagógicas, de esta manera los docentes pueden transformar su forma de enseñar.

Al gobierno nacional le queda la ardua tarea de analizar la realidad que se vive en aquellos sitios donde no hay cobertura, empezar a trabajar en la infraestructura tecnológica, de manera que el país se adapte a la educación virtual, generando una disciplina y una mayor conectividad.

En conclusión, estamos muy lejos de romper la brecha educativa pues somos un país diverso y con niveles bajos de equidad social educativa; es fácil para los estratos altos de la zona urbana y los centros educativos privados realizar una clase virtual que representa una oportunidad, pero para el área rural y los estratos 1 y 2 es una desventaja que los deja aislados de la sociedad.