ODA AL PERIODISMO ANTIGUO OCAÑERO QUE CONSTRUYÓ CEMENTERIO Y HOSPITAL

Escrito por: Daicy Celiani Echeverri Castillo – Comunicadora social, especialista en gestión pública y magister en comunicación e identidad corporativa (c) -Directora revista PrimerNombre.com 

En la Hemeroteca de la Plazoleta de la Gran Convención hay una riqueza escrita que narra la historia de Ocaña, el esfuerzo por organizarla y conservarla recae en manos de un hombre que decidió traer de su colección privada de su casa para compartirla al público en general, él es Luis Eduardo Páez García, presidente de la Academia de Historia municipal:

“Uno puede reconstruir la historia de la ciudad desde un ángulo diferente, que es a través de los medios de comunicación escritos, por eso estamos tratando de buscar las revistas antiguas de Ocaña”, declara.

Los artículos de violencia o sobre cuestiones de patrimonio, son los más investigados en la ciudad.

Después del año 1.900 comienzan las publicaciones, algunas están escaneadas o fotocopiadas y pertenecen a las décadas de los años 20, 30, 40, 50. En físico se encuentran desde los años 60 hasta llegar a los periódicos que están publicando en estos momentos, el objetivo es que perdure y sirva como herramienta a la sociedad ocañera.

De los diarios del siglo 19 vale la pena mencionar varios, entre ellos, la revista Mercantil por la envergadura que tiene desde la investigación, La Voz de Ocaña con sesgo político colombiano y El Municipal que es el primer diario público del Concejo Municipal.

Los periódicos del siglo 19

Los periódicos de esa época tenían un alto índice de contenido político, promovieron la campaña de Rafael Núñez a la presidencia de la república, para ello intervino el general Guillermo Quintero Calderón como columnista y líder conservador llamando a las fuerzas vivas para que voten por su candidato.

También, hay unos interesantes debates escritos que tenían los periódicos liberales con los conservadores, por ejemplo, un periódico que no se ha podido conseguir pero que se encuentra en proceso de adquisición es “La lucha” que era de corte liberal y se trataba de discusiones ideológicas con el partido contrario.

Causa curiosidad el material que se publica sobre las adhesiones políticas que tenían los municipios de Ocaña con el sur del Cesar. Adicionalmente existen periódicos misceláneos que hablan de todo un poco, y daban a entender la forma como vivía Ocaña a finales del siglo 19.

Desde el punto de vista de la ilustración y en materia publicitaria está presente en los diarios la xilografía que se incluía en la armada del periódico, trabajos de foto grabado hecho por los Ocañeros.

“Hay un periódico que es hecho por José Trinidad nacido en el Carmen, él se traslada a Bogotá y funda Colombia Ilustrada que viene siendo el segundo periódico de Colombia de importancia, incluso hay unas notas que hablan de la muerte del famoso pintor Eusebio Posada Rincón”, dijo Luis Eduardo Páez García.

¿Cómo se hacía periodismo en el siglo 19?

Los tirajes no eran muy grandes, en el siglo 19 la población Ocañera no era considerable, por eso no pasaban de las 300 copias por edición y los directores de esos periódicos eran en su mayoría empresarios o dirigentes cívicos de la ciudad como Félix Morlano y José del Pilar Navarro.

Ellos a la par que hacían periodismo realizaban obras de beneficencia, de tal manera que los periódicos se convertían en sus herramientas de campañas públicas, por ejemplo, para construir el primer hospital de Ocaña y el cementerio, todo eso se hizo con recursos del orden privado donde el estado no tuvo mayor inferencia y era impulsado por los diarios de la época.

Las comisiones redactoras de los periódicos eran presididas por intelectuales, entre ellos, Alejo Amaya, el autor del libro Los Genitores. Ellos tenían un conocimiento amplio de literatura, arte, política permitiendo que los diarios reflejaran una rica y variada temática desde puntos de vista ideológicos.

Los periódicos tendían a despertar la consciencia haciendo criticas al comportamiento ciudadano de frente a la ciudad, respondía preguntas como ¿Qué hace el ciudadano?, ¿Cómo se comporta?, ¿Cómo debe ser el comportamiento de los niños?  y ¿Cuáles eran los deberes de los alcaldes?

Las páginas están inundadas de críticas internas de la vida política y administrativa de Ocaña desde una óptica elegante sin usar palabras ofensivas.

“Hablaban del deterioro de las vías, la falta de comunicación de la provincia con Bucaramanga, Cúcuta y de la necesidad de que el gobierno invirtiera en las mismas”, explicó Páez García.

La llegada del cable aéreo 

Cuando llegó el cable aéreo a Ocaña publicaron toda la información relativa a los problemas con los trabajadores y los gerentes, en otras palabras, hay una polémica constante dentro de los periódicos antiguos. Los periodistas miraban la ciudad sin sesgo político y desde un ángulo crítico, difícil de superar hoy en día.

“Lastimosamente, los historiadores no han consultado en la hemeroteca lo suficiente sobre Ocaña, existe una dejadez frente a esa fuente, y eso se nota cuando hablan del fenómeno económico, ellos no entienden realmente cómo era la situación en el siglo 19”, indicó Luis Eduardo Páez García.

Ocaña marcó un hito en el oriente colombiano cuando se convirtió al libre cambio, el municipio era una potencia económica en la región, había una influencia de la provincia en las poblaciones circunvecinas, la costa atlántica y el interior.

De hecho, la decadencia social, económica y política que se produce en Ocaña fue porque el estado eliminó la política del libre cambio y volvió al proteccionismo conservador que cerró completamente las puertas para poder importar y exportar libremente, esto significo para el municipio la ruina de sus casas comerciales y, por ende, la baja del nivel cultural de la comunidad.

Por lo tanto, los fenómenos económicos reflejados en los periódicos del siglo 19 tienen una importancia relevante para las investigaciones nacionales.

Fotografías por: Daicy Celiani Echeverri Castillo -Directora revista PrimerNombre.com 

LA COLOMBIA Y OCAÑA DEL SIGLO 19 EN OJOS DE UN EXTRANJERO

Al  archivo histórico de Ocaña llegaron tres turistas de Inglaterra quienes manifestaron que se encontraban recorriendo la ruta del biólogo e historiador Gerard Noyelle, un viajero del siglo 19.

“Él era un recolector de orquídeas y viajó a Colombia entre 1.898 y 1.908 visitando diversas poblaciones y explorando territorios como La Playa de Belén, Convención, El Carmen y nuestro municipio”, expresó Luis Eduardo Páez García, presidente de la Academia de Historia.

En su libro de memorias publicado en Europa en 1.991, que se conoció a través de los familiares, narra los pormenores de las ciudades por las que paseó en conjunto con sus pobladores.

“Es la óptica de un europeo frente al contexto del país, en algunos casos se nota la visión de superioridad racial sobre todo porque era una época expansionista y colonialista”, declaró Luis Eduardo Páez García.

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En su libro trata a los latinos de Barbaros, sin embargo reconoce que son personas trabajadoras y si tuvieran estudio serian maravillosas, además refleja la situación de los caminos reales, que le parece muy curioso que se llamen así cuando eran unas trochas llenas de barro.

En el recuento se dennota la afinidad con los animales y su humanidad, para él era doloroso ver como los caballos se partían las patas subiendo las cordilleras, y cuando encontraba uno enfermo buscaba un médico para que lo curara.

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Adicionalmente, la lectura es una descripción de todo lo que iba observando, costumbres, vestuarios, formas de construcción, comida, historiografía y botánica colombiana.

“La importancia de la visita es que nos enteramos de la existencia del libro que resulta valioso por su índole investigativa respecto al contexto de la época”, explicó Páez García.

En Ocaña el viajero cuenta que al llegar después de un trayecto largo a lomo de mula desde Barranquilla le dio gracias a Dios porque pudo tener un baño, comida y ropa limpia con gente amable.

“Describe las calles empedradas y las alcantarillas dando la visión de ciudad con un mediano desarrollo donde vivía una clase social elevada quién al llegar lo atendió muy bien, además relata cómo los ancianos hablaban de la bonanza económica por la mercadería”, expuso Páez.

El texto también nos lleva a entender a Ocaña en el siglo 19 y cómo quedó el país después de la posguerra de los mil días.

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“Todos los puertos fueron destruidos, la navegación se desvió, las flotas comerciales fueron habilitadas para la guerra, los barcos estaban llenos de agujeros por los balazos de los cañones y no había una autoridad que atrapará los forajidos que asaltaban en las poblaciones”, reza el libro de memorias.

Según el documento de 290 páginas cuando regresa a Ocaña las grandes haciendas llenas de ganado están destruidas, las reses han muerto y la gente anda con temor por las calles.

Los familiares del viajero determinaron que Ocaña le llego al alma a Gerard Noyelle por sus atenciones y expresaron que les gustó mucho la ciudad porque creyeron que encontrarían un pueblo pequeño, pero se dieron cuenta que poseía un desarrollo social, cultural y económico.

Se espera que en poco tiempo las autoridades nacionales académicas puedan hacer una impresión traducida en español del libro.

Daicy Celiani Echeverri Castillo

Comunicadora social- Especialista en gestión pública

Directora Primernombre.com