Actualidad Editorial

EN COLOMBIA HAY MÁS QUE “DERECHA” O “IZQUIERDA”, Y NO SON LOS “TIBIOS”

Alex Rodríguez
Written by Alex Rodríguez

La polarización es una de las características que más se ha observado en los últimos años en Colombia, en donde principalmente se han establecido dos bandos, aquellos que se hacen llamar de izquierda representados por Gustavo Petro y los de la Derecha encabezada por Álvaro Uribe Vélez.

Este fenómeno ha ocasionado que las personas se olviden de las diferentes posiciones políticas existentes y asuman su punto de vista como si solo fueran dos opciones, blanco o negro.

Para explicarlo mejor, utilizaremos las dos dimensiones de David Nolan que comprenden las libertades sociales y económicas para caracterizar la ideología política de una persona.

Es así como encontramos personas que apoyan el socialismo, pero le dan un no rotundo al tema del aborto o a la adopción gay; o amantes del libre mercado que luchan por proteger el medio ambiente y los derechos humanos.

Así que es imposible encasillar a las personas en solo dos posiciones, derecha o izquierda, con tantos matices y diferencias en los pensamientos.

Falta de argumentos, ofensa segura

Aunque desde los colegios nos instruyan en valores tan importantes como la tolerancia, la realidad es que muchos colombianos prefieren insultar o ridiculizar al otro antes que argumentar o debatir sus posiciones y pensamientos.

De ahí que las personas terminen asumiendo un bando en vez de construir un dialogo social.

Y es que las redes sociales nos han facilitado el despliegue de nuestra intolerancia, por ejemplo, si vemos que alguien comparte algo que no nos gusta lo eliminamos rápidamente, si es que no le reprochamos primero.

Esta situación lleva a que los individuos tomen el camino fácil de apartar de sus mentes aquello que les incomoda en vez de tratar de comprenderlo.

La solución

Por otra parte, Schumpeter nos propone que para mejorar la democracia se deben elegir gobernantes capacitados, que tomen decisiones con un alto sentido del deber para con la sociedad que lo ha elegido.

Pero para lograrlo la población votante debe tener una habilidad crítica suficiente para no dejarse atraer ni engañar por farsantes que tienen sus propios intereses.

No obstante, si la población no está dispuesta a entrar en diálogos argumentativos, seguiremos siendo dirigidos por los mismos políticos de siempre.

Los hogares hoy en día, prefieren no hablar de política antes que entrar en peleas por nuestra poca voluntad de tratar de entender al otro.

Finalmente, solo resta decir, que si bien no va a leer todas las propuestas de los candidatos de elección popular de su región, voten al menos por aquellos que crean que realmente se lanzan a la política no por plata sino por mejorar nuestra sociedad. 

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Alex Rodríguez

Alex Rodríguez

Economista, Esp. en Proyectos de desarrollo y Msc. en Administración apasionado por el sector digital, la educación y la ciencia de datos.

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