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CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DUQUE SOBRE OCAÑA

Señor Presidente,

Decidí acudir a su señoría con el propósito de darle a conocer las arbitrariedades y los desastres criminales que se cometieron en los últimos 16 años en la ciudad de Ocaña, con la anuencia y la mirada infame de los funcionarios públicos responsables de las desgracias que hoy vivimos los habitantes de esta olvidada zona de la geografía colombiana:

Primera parte. Otorgamiento de licencias sin observancia de ley.

  1. Autorización para remover aproximadamente 50 hectáreas pertenecientes a la vereda de Piedrapartida, afectando las veredas circundantes de El Danubio, Carrizal y Venadillo. Acá se ejecutaron movimientos de tierra y, por ende, se talaron bosques espesos y especies endémicas; además se rellenaron humedales por doquier.
  • Desforestación de 14 hectáreas del cerro El Limonar; igualmente se sacrificó la flora y la fauna existente, también sepultaron los humedales.
  • Invasión e intervención de los retrocesos de la Circunvalación (paso nacional), sin la vigilancia de INVIAS, generando un daño ambiental incontrolable, con la omisión de un plan de mitigación.
  • Movimiento de tierra de la ladera del cerro de Cristo Rey, emblema de los ocañeros.
  • Destrucción de una superficie aproximada de 20 hectáreas de bosques de la vereda de Filipote, comenzando en las laderas del antiguo sector de Las Pailas, desapareciendo las fuentes hídricas, producto de los rellenos provocados.
  • Terraceado de las faldas de las elevadas montañas del corregimiento de Buena Vista, en los sitios: El Carbón, Sol y Sombra y La Chácara.

Nota aclaratoria: Los ordinales del 1al 6, conformaron los cerros tutelares devorados inclementemente (otrora pulmones de la ciudad); siendo avalados para la construcción de vivienda urbana sin el lleno de los requisitos de ley, en presunta connivencia ilícita entre ciertos empleados del Estado con asiento en el municipio de Ocaña y constructores “de medio pelo”.

  •  Frente al proyecto del Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado de Ocaña, en este punto deseo lo analice con detenimiento, ya que la inversión fue alta y los resultados no satisficieron a la comunidad.

En tal sentido, con el debido respeto requiero de sus buenos oficios, para que el contratista y la interventoría aclaren la obra del Box Culvert, que se desarrolló en los barrios de Tacaloa, La Piñuela y La Quebrada el Tejar, por un monto inicial de 23.000 millones de pesos (un “elefante blanco”).

Para el compendio anterior, señor presidente, de manera cordial, espero que su voluntad la materialice con el interés de que se descubra la verdad, lo hago en calidad de miembro del comité de la veeduría ciudadana El Poder de la Coincidencia.

Así pues, con estos argumentos ruego se nombre una comisión de alto nivel que investigue lo referido. Pero, le sugiero no incluir en ésta a ningún funcionario regional, porque sería “gastar pólvora en gallinazos”. Por la conexión laboral de sus familiares con los órganos de control.

En contexto

El siguiente resumen se origina del sentir y la necesidad de una población duramente flagelada por violencia fratricida:

A. La ciudad de Ocaña es receptora de la problemática social del Catatumbo. Actualmente cuenta con un hospital de segundo nivel, con 150 camas y un potencial de población de 300.000 en su zona de influencia. Pero, la logística no alcanza a suplir su cobertura de atención médico científica.

Por las razones exhibidas es urgente la definición de un hospital, que reúna las características de un tercer nivel con los medios logísticos, científicos y de su capital humano en las diferentes especialidades.

B. Por otro lado, deseo en nombre de los ocañeros pedir por su conducto la diligencia de la Superintendencia de Servicios Públicos, puesto que desde la creación de la entidad llamada- ESPO (1992),  prestadora de los servicios de acueducto, alcantarillado y aseo, históricamente la ciudadanía ha  sospechado una cohabitación ilegal, resultando perjudicados los usuarios, por una postura  y mixtura de  incoherencias de:  organizaciones privadas, dirigentes leguleyos de Cúcuta, gobernantes mañosos y, uno que otro, funcionario solapado o  “pillos” y algunos medios que callan para proteger la pauta publicitaria.

C. El río Tejo fue la primera fuente de donde se tomaba el agua apta para el consumo humano. Hoy, el río Tejo que recorre la ciudad de sur a norte, sus aguas están en un 100% contaminadas, prácticamente es una cloaca que no se soporta, porque recibe las aguas residuales del perímetro urbano.

De acuerdo con lo investigado y la asesoría obtenida, es de carácter prioritario la terminación y puesta en marcha de la obra del interceptor sobre el río Tejo, que conduzca hasta la plaza de ferias Daniel Enrique Lemus.

Asimismo, el diseño y construcción del emisario final del mencionado rio, que vaya desde la plaza referida hasta la vereda El Llano de los Trigos (2 km).

No me motiva en el caso particular, ningún pensamiento ideológico para la formulación de la petición; únicamente el ver crecer y progresar a la tierra que todo me lo ha dado.

“Sobre el lecho arenoso de las fuentes exhaustas rezo, ¡quién lo creyera!, por el alma del agua”. Adolfo Milanés.

Cordialmente,

Gustavo Adolfo Casadiego Angarita.

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Gustavo Adolfo Casadiego Angarita

Gustavo Adolfo Casadiego Angarita

Ing. industrial y especialista en Gestión para el Desarrollo Empresarial.

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