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PUEBLO NUEVO: TERRUÑO HISTÓRICO Y COLONIAL

Anuar Cabarcas
Written by Anuar Cabarcas

Foto: Caserío de Pueblo Nuevo

El 5 de octubre del 2019, fue el día en que por un sendero de miedos sin fundamento para unos y con historias ambiguas en la mente de mitos, leyendas y violencia para otros, di comienzo a un recorrido a pie por una carretera que atestigua sucesos y acontecimientos desde 1728.

En esta fecha fueron adjudicados los terrenos por los colonizadores españoles para la creación de este corregimiento lleno de tradición oral, cultura y costumbres por parte de sus habitantes.

Inicio este recorrido alrededor de las 5:30 de la mañana, un largo trayecto en un día nublado, donde el frio tomaba el papel protagónico en el ascenso al poco conocido, pero a la vez interesante lugar.

Pueblo Nuevo me esperaba, conocerlo sería la recompensa a tan esmerado esfuerzo al llegar a lo desconocido y al fin de la meta.

Llegando a la meta

Pero ese objetivo se hacía cada vez más largo y pesado, curvas y más curvas se iban divisando al pasar el tiempo, la altura, el frio y el cansancio se apoderaban de mi cuerpo, pero dicho estado se compensaba al poder observar hacia el poblado ocañero, tan lejano, tan entraño, tan nuestro.

Foto: Vista desde el camino que conduce a Pueblo Nuevo

Al seguir ascendiendo hacia mi propósito, me permitía no solo conocer un corregimiento especial de mi ciudad, sino que mientras caminaba disfrutaba ver a mi alrededor, la naturaleza, las montañas decoradas de blanca neblina, los paisajes fríos que cautivan, y escuchaba el canto de diversos pájaros, los cuales adornan el trayecto, sintiendo como si fuese una aventura extraordinaria.

El inhalar ese aire fresco y limpio típico de los pueblos, escaparse de la rutina diaria que lleva el estrés de los estudios, del trabajo y sobretodo el vivir esta experiencia hace que se vuelva única y excepcional.

El tiempo siguió su curso y después de 2 horas de camino, con el cansancio apoderado de mi cuerpo y mente, llegué a la tan anhelada meta, con una gran satisfacción y una sonrisa en mi rostro comencé a recorrer las calles del pueblo, lleno de una historia colonial que se podía percibir en sus calles empedradas.

En Pueblo Nuevo se respira historia

La mayoría de sus casas antiguas conservan ese estilo español, siendo estas altas, hechas de tapia pisada, su techo característico de teja y sus puertas y ventanas de madera; en su pequeño parque ven un quiosco y jardineras hechas de ladrillos; una cancha de microfútbol donde practican deporte los habitantes y como todo pueblo colonizado, con su respectiva iglesia en el centro del poblado.

Su majestuosa iglesia levantada en medio de la silenciosa montaña es un instrumento más de su hermosura arquitectónica.

La misma tiene una entrada principal en forma de arco, paredes de tapia pisada, piso de baldosa rojo antiguo, techo y piezas decorativas, y bancas de madera, convirtiéndose así en toda una obra barroca de los tiempos de la conquista española.

El sitio fue declarado como bien de interés cultural de carácter Departamental, y con solo contemplarla es inevitable no recordar la conquista a la que fuimos sometidos a través de nuestra historia.

Su gente

Me senté a descansar y conocí a una amable persona en el parque, me acerque y le pregunté más sobre el pueblo, su gente, costumbres e historia, y me dice: “acá somos campesinos trabajadores, echaos pa´ lante, que a pesar de las diferentes adversidades que se nos han presentado, siempre alzamos la frente y continuamos”.

Le pregunté sobre la época oscura que vivió este pueblo cuando se instaló un grupo paramilitar hace ya varios años, y me contestó: “sí, en nuestro pueblo se instalaran los paracos generando violencia, muerte, dolor, sufrimiento; acá era donde traían a las personas y las mataban, los dejaban en la carretera para infundir miedo, lo que nos trajo señalamientos y una mancha oscura que poco a poco hemos quitado”.

Nuestra conversación siguió e indagué sobre si el pueblo ha recibido apoyo por parte de las Instituciones Gubernamentales a nivel Municipal, Departamental o Nacional, y me respondió con una sonrisa irónica: “el gobierno solo aparece en épocas electorales, prometiendo y nunca nos cumplen, el abandono de las instituciones de gobierno que usted dice es notable en salud, tenemos un puesto de salud que a veces funciona y otras veces no”.

Y prosiguió: “No contamos con respaldo para proyectos agrónomos, solo por decir unas, y si usted ve el pueblo bonito, es porque nosotros nos unimos como habitantes y sacamos de nuestros bolsillos para que esto se vea así”.

El regreso

Alrededor de las 11:30 me dispuse a regresar, podía escoger entre dos caminos: bajar por donde subí o escoger un atajo, decidí escoger el camino no recorrido, el más corto, me puse en marcha y empecé esta nueva senda después de haber llenado muchas expectativas.

La carretera es destapada, y conté con la compañía de ese astro que al medio día calienta e irradia su luz de una manera exasperante, pero mis ganas de concluir esta travesía no le dieron mucha importancia, ya que, lo que veía a mi alrededor era naturaleza, una flora y una fauna que llenaba de vida y mi recorrido.

Al concluir esta caminata, pude darme cuenta de que conocer Pueblo Nuevo fue interesante y demasiado grato, ya que logré aclarar el concepto erróneo que tenia sobre una supuesta ayuda que brindaron los habitantes a un grupo insurgente.

Además, viví en carne propia la extraordinaria amabilidad de la gente humilde y emprendedora, y vi con mis ojos un pueblo colonial, bello, refugio de paz y armonía, donde lo celeste del cielo ocañero contrasta alegremente con el rojizo de la productiva tierra, y el calor de su gente muestra da la especial bienvenida a los visitantes de nuestra acogedora Provincia.

Edición: Daicy Echeverri- Directora de la revista digital PrimerNombre.com

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Anuar Cabarcas

Periodista de la revista digital PrimerNombre.com

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