Actualidad Editorial

¿EL CINE DEBE ESTIMULAR UN PENSAMIENTO LIBRE U ORIENTAR HACIA UNA IDEOLOGÍA?

“El cine es un arma maravillosa y peligrosa, si la maneja un espíritu libre. Es el mejor instrumento para expresar el mundo de los sueños, de las emociones, del instinto. Es, entre todos los medios de expresión humana, el que mejor imita el funcionamiento de la mente en estado de sueño” Luís Buñuel.

Identidad es la búsqueda insaciable del ser humano, que lo lleva en muchos casos a ser revolucionario y crítico de las ideas que nacen dentro de los sistemas políticos represivos, he aquí donde surge la duda, si apoyar o no una ideología y socializarla y defender sus doctrinas, creencias, pensamientos masificándolos en armonía. Pero el punto es que seguir corrientes es la mejor forma de perderse con los otros y no hallarse, aunque algunos determinen que se identifican. El cine es la herramienta que los protagonistas de la realidad libre y de la realidad partidaria han encontrado para la expresión de su existencia.

Nuestro mundo se ve alterado con diferentes percepciones recibidas del entorno y la historia por lo tanto no se nos vuelve ajena, el cine y su comunicación rica en expresividad y dinamismo hace posible estas circunstancias, y los resultados se ven en el público que induce efectivamente, que es más comparado con cualquier otro medio, porque en él se reúnen todas las artes. El problema radica en no cuestionar la información que nos es dada, ya sea investigando el contexto o el significado de las escenas presentadas, al pasar por alto estos aspectos podemos ser influenciados por algún tipo de pensamiento marcado por una doctrina definida al no poseer razones suficientes que nos ayuden a emitir un juicio. Por eso la posición es clara del ensayo: Libre pensamiento y libre decisión del sujeto, mas adelante ampliaremos las explicaciones y los contrargumentos.

La realidad se enmaraña en el cine, porque la lectura de imágenes tiende a estar sujeta a manipulaciones políticas y religiosas, de esta manera no nos muestra un escenario objetivo de las situaciones históricas, por el razonamiento del sujeto, porque el ser humano es por naturaleza un ser político y social inclinado por alguna preferencia haciendo pensable y realizable su dimensión significante y comunicativa.

Tomando la visión de Barbero y su teoría, para objetar mejor, él plantea que: “Desde la semiótica y el psicoanálisis la imagen está siendo reubicada en la complejidad de sus relaciones con la percepción del pensamiento de una época, que después racionalizará y utilizará la ciencia”, y es por lo mismo, certero decir que cada hombre tiene una apreciación y una tendencia de acuerdo a su contexto.

El Cine de autor es el principal y más concreto reflejo de esta explicación, porque las películas están realizadas por el director que además es también guionista, el cual plasma en su obra un estilo propio, o en otra cuestión una directriz y predilección con una forma de vida, un sistema o un proceder, que considera correcto.

Para demostrarlo tomemos como ejemplo la película de Fritz Lang, para mayor entendimiento de cómo influyen las ideologías en los films, Metrópolis (1926) nos remite a la ciudad del futuro en la que la clase privilegiada goza de la vida en la superficie mientras los esclavos obreros trabajan en una zona subterránea infernal, la cinta se desarrolla en una utopía social de estilo fascista. Metrópolis es una historia en la que un capitalista libra a los obreros de la opresión de una mujer-robot revolucionaria, como observamos este largometraje tiene una ideología clara y por supuesto un propósito establecido.

La orientación de ideologías en los film, es un tema en el que Ramón Fregoso, periodista de TV Azteca lo entiende como: “Proposición de soluciones” que “Tras una denuncia de una problemática social debe existir, y que el cine debe plantear acompañada de nuevos elementos para narrar”, pero Lalo Campos, editor del mismo canal le refuta diciendo que: “Las películas con finales abiertos, en donde él pueda esbozar una propuesta, es la mejor elección, por la libertad que se le da a la audiencia”.

Las opciones cerradas en un sentido de una problemática que pueda ofrecer el cine, nos mostrarán limitaciones, porque el autor de las mismas las proporcionara teniendo en cuenta solo su realidad, contexto, predilección y conocimiento. La ventaja de las soluciones abiertas, es que el público las obtendrá según sus valores, pensamientos, cultura y no acaecerá en un enfrentamiento de si mismo con lo que según para la sociedad es correcto. (Lo correcto para la mayoría de las personas es lo que ve en los medios de comunicación).  Las propuestas de los individuos son el reflejo de lo que son y llevarlas a feliz término es la seguridad que necesitan para la construcción y consolidación de su propia identidad.

Italo Calvino, en su libro, Seis Propuestas Para el Próximo Milenio, nos habla de: “La importancia de la multiplicidad de los sujetos, de voces, de los modos de pensar, de los estilos de expresión como la mejor manera de liberación”, la verdad nos libera y “La verdad no es parcial”, según el.

Así que para entender el mundo y hallar estrategias de solución, orden de sistemas y principios que rigen la vida, la respuesta más certera la encontramos en Gadda, que declara que: “Comprender es dejarse envolver en la red de relaciones”, acá, por lo tanto, se puede hablar de la red de relaciones que pueden elaborar los individuos con un libre pensamiento y una autonomía de sí para que sean conscientes del vinculo que desean con la sociedad y así elaborar su proyecto de vida.

En cambio, la imagen de las películas que pretenden seguir un concepto, se ven sometidas a la lógica del autor ideológico, y tiende a rendirse débil, volviendo frágil y maleable lo real transmitiendo un discurso, una concepción visual con símbolos que terminan siendo una maniobra de seducción, colocando en pantalla un descargo malicioso de la pretensión de un sujeto influenciado.

Los autores que no se inclinan hacia una expresión de ideales se sienten más cómodos al colocarse en la posición de cuestionar las corrientes de los distintos sistemas al comprender que la liberación de su alma y mente, es la emancipación que ellos necesitan para proyectarse en un mundo sin esas ataduras que no lo dejan ser, y que herramienta más vital que el cine para desatar sus críticas sociales en contra de un régimen, las respuestas de su esfuerzo están desde desahogarse hasta sensibilizar a un grupo especifico en la búsqueda de su esencia, logrando así un compromiso social que le da significancia a la existencia de todo ser humano.

Luis Buñuel fue un gran personaje surrealista, que se decidió por este enfoque y su obra La edad de oro (1930) es un buen reflejo, el film es un relato de amor surrealista enriquecido con denuncias sobre los elementos sociales y psicológicos que obstaculizan, y dificultan a la sociedad para su desarrollo. La estrategia del autor no era imponer una ideología que él considerará acertada sino romper con las barreras que se imponen al ser humano y los límites y el argumento mas valedero para realizarlo es cuestionando las normas morales y sociales.

La negación de dos apasionados que no se conforman a dejar morir su amor, solo por ir en contra de las reglas, no se deja liquidar debido a los convencionalismos y criterios morales y sociales cotidianos, como, por ejemplo: El estrato social, la iglesia, las normas de conducta, el control racional de los instintos humanos. Cada una de las escenas de la cinta critica todos los aspectos nombrados anteriormente y que reprime al individuo a ser él mismo.

En el contexto del autor, Buñuel siempre: “Permaneció fiel a la democracia de la República” según su amigo Dalí en el libro: La vida secreta de Salvador Dalí. Si analizamos su tendencia era, en cierto modo, un anarquista, al pretender cambiar la sociedad en la que vivimos y destrozar los sistemas, que se basan principalmente en la religión, la familia y el orden establecido por el estado, y que imputa una moral y una conducta social de la que ni siquiera la burocracia que tiene el poder es libre, este pensamiento se ve proyectado en algunas de sus películas pero de manera simbólica, aunque en su vida familiar él era organizado, y si hablamos de la personalidad, podemos decir que el cineasta era bromista con un humor negro, irónico, cínico,  y esa era su forma de demostrar que estaba en contra del orden.

Identidad es la cuestión una vez más, y la palabra que vuelve a surgir al final del ensayo, en la historia encontramos preocupación por conseguirla, el mejor modo de concluir el escrito es hablando de la lucha del movimiento futurista que fundó Marinetti, porque esta corriente se apropió de todas las corrientes artísticas, incluyendo el cine, estos medios de difusión trabajaron en pro de la revolución y la libertad de pensamiento y de acción, concluyendo finalmente este proceder en una identidad cultural moderna en Italia, una meta que desencadenó enfrentamientos contra la cultura de la aristocracia, el clasismo, las antiguas corrientes que estancaban y no dejaban ser, actuar, pensar y desarrollarse en un libre albedrío, entonces ¿Cuál es la razón para no orientar a los individuos en una libre elección de ser, en una comunicación dinamizadora de vidas y en una democracia transformadora, en vez de una represión de ideologías?

BIBLIOGRAFÍA

BARBERO, Jesús Martín. Heredando el futuro. Pensar la educación desde la comunicación Publicado en en Rev. Nómadas, Nº 5, Santafé de Bogotá (Colombia), Univ. Central, 1997.

CALVINO, Italo, Seis Propuestas para el Próximo Milenio.

DALÍ, Salvador, La Vida Secreta de Salvador Dalí.

MARINETTI, El Futurismo.

Crédito: 

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Escrito por: Daicy Celiani Echeverri Castillo – Comunicadora social, especialista en gestión pública y magister en comunicación e identidad corporativa (c) -Directora revista PrimerNombre.com 

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