Economia Investigación

VIAJE AL CORAZÓN DE LOS DESPLAZADOS DE OCAÑA

Son las 5 de la mañana y me dispongo a irme para la Universidad, camino unas cuantas cuadras y observo como al frente de la Unidad de Víctimas se agrupan cientos de personas a pesar del frío de la madrugada, son desplazados que buscan cualquier ayuda del gobierno, un mercado o algún bono que calme un poco la situación de pobreza en la que viven.
Este escenario que se repite todos los días, ha abierto en mí una honda preocupación, un sinnúmero de dudas y demasiada confusión, que me ha llevado a convencerme de la importancia de profundizar en el tema desde el ámbito de la investigación académica, por esa razón, no pasó mucho tiempo entre gestar la idea junto con mis colegas y redactar el proyecto “Análisis de la situación socioeconómica de las familias víctimas del desplazamiento forzoso en Ocaña”.
Es así como termine en una de las asambleas del barrio Brisas del Polaco, entrevistando a 60 personas en un día, en el que las historias me dejaron un sabor amargo, pero que gracias a ellas resolvieron mi duda sobre porque centenas de individuos se agrupan en las puertas de la alcaldía del municipio, y muchos de ellos son ancianos.
Resulta que la mayoría de nuestros abuelos a pesar de tener 70 años o más, son responsables de niños de edades entre 4 y 10 años, que son en general sus nietos, esto pasa debido a la muerte violenta de sus padres, la difícil situación de pobreza o las fuertes amenazas que los ha motivado a migrar a otros lugares y dejar a cargo de sus ancianos progenitores, sus hijos. De repente, me da por voltear la mirada y observo a incontables mujeres que son cabeza de hogar con sus bebés en brazos y con un dolor inmenso en su corazón porque la guerra les quitó al padre de sus retoños.
Por otro lado, si hallar trabajo para una persona joven con estudios es complicado, imagínense lo que sería para alguien que viene de la zona rural, se encuentra en la tercera edad y las habilidades que ha forjado son criar animales y sembrar la tierra, cuestiones que en la ciudad lastimosamente no sirven mucho, y más si la mayoría habita en una habitación o en una choza ubicada en una invasión sin servicios públicos, cuando antes poseían una finca, cultivos, gallinas, cerdos y hasta ganado.


Sin embargo, hoy conviven con la tierra de sus zapatos porque la zona no posee vías, el agua no sale por sus llaves ni duchas porque no existen y tampoco el alcantarillado que sacie la sed de la incertidumbre y el sofoco del sol que refleja la mirada de sufrimiento de muchos seres humanos, pertenecientes a comunidades enteras que han desaparecido por haber sido desplazadas hasta tres veces de su sitio de asentamiento.
La pobreza generalmente se ha asociado a un factor netamente monetario, no obstante, esta transciende a múltiples dimensiones, y es que cohibir las libertades del individuo es sinónimo también de pobreza.
Una familia que trabaja arduamente en Ocaña y logra conseguir su sustento y el dinero necesario para no ser considerado pobre por el estado, puede haber sido desplazada, porque de 5 personas que viven en el municipio 1 ha sido condenada al exilio, quienes también han perdido seres queridos, viven recordando los actos violentos en los que murieron y añorando la tranquilidad del campo que les fue arrebatada por causa del conflicto interno.
Casi 30 mil individuos, de los aproximadamente 100 mil que habitan en Ocaña, son desplazados, y los subsidios del gobierno se convierten en pañitos de agua tibia que no garantizan la recuperación de todo lo que les arrebató la guerra, porque no es solo el dinero dado en pequeñas cantidades sino la transformación de fondo de las políticas públicas y la mentalidad de la sociedad en la que estamos inmersos que han re-victimizado nuestras víctimas.
Si quieres ahondar más en esta investigación te invitamos a leer el artículo: “ANÁLISIS ECONÓMICO EN LAS FAMILIAS VÍCTIMAS DEL DESPLAZAMIENTO FORZOSO RADICADAS EN EL SECTOR URBANO DEL MUNICIPIO DE OCAÑA, NORTE DE SANTANDER” en la siguiente dirección on-line: http://cambiosypermanencias.com/ojs/index.php/cyp/article/view/376

Escrito por:
Daicy Celiani Echeverri Castillo – Magister en Comunicación e Identidad Corporativa (c) (UNIR), especialista en Gestión Pública (UIS) y Comunicadora Social (UniPamplona) (Directora revista PrimerNombre.com).
Docentes investigadores:
Mg. ( c ) Alex Mauricio Rodríguez Suárez.
Mg. ( c ) Daruim Elías Caballero López.
Esp. Luz Mery Durán Alvernia.

Leave a Comment