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MERCADO PÚBLICO DE OCAÑA EN MEDIO DE TONELADAS DE BASURA Y DINERO DESECHADO

Escrito por: Arley arenas y Diego Diaz

El Mercado Público como infraestructura física nace de la necesidad de intercambiar bienes y servicios dentro de una sociedad para maximizar su bienestar. El flujo es dinámico, el comprador tiene derecho de elegir qué, cómo y dónde adquirir el producto, mientras el mercado por su parte estandariza los precios. (LABANDEIRA , LEON, & XOSE, 2007)

Las plazas aparecen con los asentamientos de las grandes ciudades, sin embargo, el mercado paso de ser un sector de influencia económica a ser un elemento para el crecimiento y desarrollo urbano de las poblaciones.

Se originaron en áreas de mayor tráfico e influencia para propiciar la interacción entre extranjeros y residentes, tal cual como lo refirió Diana Baquero, en su trabajo de magister en diseño urbano de la Universidad Nacional de Colombia.

Por su parte, Jorge García en su tesis de licenciado en economía de la Universidad Nacional Autónoma de México en 2.001, describe que, con la evolución y el paso del tiempo, las plazas y los corredores comerciales se transforman y pasan a ser lo que en la actualidad se denomina mercado público.

Los locales comenzaron a edificarse dentro de las plazas de mercado para suministrar productos a la población. No bastando con ello, fueron emigrando hacia las arterias urbanas, provocando un caos en el crecimiento y trayendo consigo innumerables problemas socio-ambientales y económicos.

Tal como lo estipula la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) en 1.999, las frágiles e inseguras condiciones sanitarias de los mercados junto al aumento exponencial de los residuos generados y los insuficientes servicios de saneamiento provocan un sinnúmero de impactos ambientales que atentan contra el bienestar y la salud pública.

Radiografía del Mercado Público de Ocaña:

El municipio de Ocaña tuvo la necesidad de organizarse y buscar un lugar determinado y delimitado, en donde pudiera hacer un intercambio comercial, es por ello que, de la mano del arquitecto italiano Aladino Benigni, la alcaldía local inauguró la plaza de mercado público en 1.942, tras un año de construcción.

Por su parte, Luis Eduardo Páez, historiador Ocañero, en su libro “Historia de la región de Ocaña”, especificó que: “Cecilia Gómez de 78 años, nacida y residente del municipio, relata que el mercado público en sus inicios comprendía solamente la plaza y con el tiempo se ha extendido”.

Y añade: “Se ha descentralizado hacia los barrios continuos debido a los problemas sanitarios que siempre existieron y que se fueron intensificando de manera proporcional con la expansión del mercado público”.

En la actualidad, la plaza comercial expandió sus fronteras, trepándose hacia calles aledañas a las edificaciones y ahora el sector público no se encuadra solo por un edificio, sino por límites urbanos.

En la medida que se amplió el mercado, acompañado de una mala organización, también lo hicieron sus problemas sanitarios, destacándose dentro de estos la mala gestión de los desechos producidos por los comerciantes.

Según datos suministrados por la Empresa de Servicios Públicos de Ocaña, ESPO S.A., el Mercado Público produce aproximadamente 210 toneladas mensuales de desechos desde su recorrido comprendido entre la calle 7 hasta la 10 y desde la carrera 12 hasta la 16.

Mientras tanto, la ruta de los barrios Marabel, Marabelito, Camilo Torres, El Llano, 20 de Julio, Rotina, Cuarto Centenario, San Rafael, 1 de Mayo y Villas solo se recoge 180 toneladas aproximadamente.

Estos datos pueden parecer insignificantes para muchos lectores, pero, ¿Qué pasaría si multiplicamos las toneladas por la suma de $ 72.432 que vale cada una?

La facturación mensual en promedio del servicio de aseo de los locales comerciales ubicados en el mercado es de $42.000 sin importar la magnitud del local, por ejemplo, a la cadena comercial de grandes superficies “Éxito” se le cobra lo mismo que una panadería.

Por otro lado, en cualquier barrio de Ocaña el cobro máximo es de $12.000 pesos.

Los cálculos estipulan que al Mercado Público le cuesta el manejo de la basura anualmente $183 millones de pesos, la pregunta es, ¿Se podría invertir estos dineros en una administración y procedimiento adecuado de residuos?

La producción de 7 toneladas diarias de desechos sólidos en la plaza comercial, viene acompañada de una mala gestión de los residuos provocando 2 grandes problemas:

  1. Inconvenientes sanitarios por su afectación a la salud pública dada por el consumo de productos en mal estado y contaminados.
  1. Reducción de la vida útil del relleno sanitario regional “La Madera”.

Las graves dificultades de higiene y movilidad debido a los vendedores ambulantes que han invadido el espacio público, se evidencian en la proliferación desordenada de las tiendas, autoservicios y proveedoras en los barrios del municipio que disminuyen las ventas del mercado público.

Las pérdidas económicas de la plaza comercial son la consecuencia para este sector, debido a que las personas no quieren ir allá y prefieren acudir a los minimercados de barrio a pesar de presentar un precio mayor en estos lugares.

Las soluciones que se propusieron para mejorar la situación son:

  1. La construcción de centros comerciales: Se planteó como la principal solución para la organización del mercado público. Dentro de las edificaciones más importantes están, el Centro Mercado (214 locales comerciales) y el Centro Comercial El Mercado (con 415 locales comerciales). Las infraestructuras fueron construidas para agrupar a los vendedores ambulantes, pero que al fin de cuentas ellos utilizan los establecimientos como bodegas de sus ventas callejeras en la mayoría de los casos. (Maldonado, 2015)
  1. Controladores viales: Es una de las estrategias implementadas por la alcaldía municipal, las constantes quejas acerca de la desorganización del mercado publico conllevó a que se dispusiera de personal que se encargara de manejar la presencia de vendedores ambulantes y el tráfico de automóviles.
  1. Aseo diario: Con el fin de evitar la acumulación de remanentes, esta medida acostumbró a los comerciantes a que todos los días se brindara el servicio sin importar la cantidad de residuos que haya presente, por ello cualquier persona le da lo mismo si deposita la basura en la cesta o no.

Desafortunadamente vivimos en una sociedad donde las personas escudan sus responsabilidades socio-ambientales en una factura de pago de servicios públicos, olvidándonos del valor que tienen los bienes y servicios naturales y su directa influencia en el bienestar social.

Sólo restan dudas como, ¿Eres capaz de pagar por evitar tu responsabilidad con el medio ambiente?, ¿Estarías dispuesto a ser un agente de cambio social?, ¿Piensas seguir pagando facturas costosas para que continúen manejando mal los residuos? Y ¿Qué pasará cuando el relleno sanitario culmine su vida útil?

Bibliografía

Baquero, D. (2011). Las plazas de mercado como catalizadores urbanos. Bogota : Universidad Nacional de Colombia.

FAO. (1999). La comercialización de los alimentos en las ciudades.

Garcia, J. (2001). Los Vendedores Ambulantes en la Cuidad de México, planteamiento para un modelo econometrico. Universidad Nacional Autonoma de Mexico.

Gomez, C. (12 de Octubre de 2015). (A. Arenas, Entrevistador)

LABANDEIRA , X., LEON, C., & XOSE, M. (2007). economia ambiental. madrid: pearson educacion sa.

Maldonado, I. (15 de Octubre de 2015). (A. Arenas, & D. Diaz, Entrevistadores)

Navarro, H., & Navarro, E. (12 de Octubre de 2015). (D. Diaz, Entrevistador)

Paez, L. E. (2009). Historia de la region de ocaña. Bogota: Jaguar Group Producciones.

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