Editorial

ADOPCIÓN LGBT: PASADO, PRESENTE Y FUTURO

Daicy Echeverri, Comunicadora Social – Periodista y especialista en gestión pública (Universidad de Pamplona- Universidad Industrial de Santander)

Colombia país que se indigna con la polémica, pero aún no he logrado entender cuándo es el momento para indignarse y cuándo no. A pesar que la situación lo amerita no todo es cuestión de manifestación social.

Una fuerte discusión se ha visto en redes sociales, a raíz de la puesta en marcha del proyecto de ley que consiste en la adopción por parte de parejas del mismo sexo, algunas a favor y otros en contra, cómo era de esperarse. Pero el tema en realidad, es más complejo, y no me refiero a complicado sino con múltiples escenarios y contextos.


Se ven algunos argumentos a favor cómo por ejemplo:

gays“Esta medida reduciría el número de niños que están esperando por ser adoptados, la pregunta es ¿Esto realmente sucedería? Cuándo el ICBF detuvo la adopción de más de 3 mil niños por parte de parejas heterosexuales extranjeras y los trámites resultan bastantes difíciles para las nacionales también.

Lo que si es verdadero, es que resulta paradójico, es que la comunidad heterosexual y la comunidad LGBT sean cómo universos paralelos en dónde desde tiempos memorables ha habido discriminación hacía la mujer en varias facetas, en cambio en la comunidad LGBT las lesbianas tienen mayor aceptación dentro de las personas heterosexuales, hasta es probable que sea bien visto por todos que dos mujeres críen sin problemas un niñ@ sin generar rechazo, pero por igualdad y equidad el falló debe abrigar a todos.

lesbianas1Existe una mayor preferencia al aceptar dentro de la sociedad el lesbianismo, tanto así que el tribunal de la corte constitucional validó el derecho de una pareja de mujeres de adoptar a la hija biológica de una de ellas, como primera medida, y finalmente eso dio pie para que se aprobará la ley que permite la adopción de parejas del mismo sexo si uno de los dos es el padre o madre biológica.

Si nosotros analizamos el porcentaje de parejas LGBT que desean casarse respecto a los sujetos en general pertenecientes a esta comunidad, disminuye notablemente la cifra, y esto también sucede con el grupo heterosexual, adquirir un compromiso legal no es una decisión fácil, pero más aún disminuye el número si de tener hijos se trata, y en el caso de los heterosexuales hay varios matrimonios que no se sienten preparados para tener generación.

Así que es reducido el número de personas LGBT que desean casarse y tener hijos, por lo tanto si lo deciden es porque la mayoría realmente considera que tiene la vocación, compromiso para llegar hasta ese punto lleno de sacrificios y prejuicios. Pero aun así es lógico que entre la misma comunidad se apoyen para que sea posible la adquisición de esta forma de vida, a pesar que ellos no la compartan.

Existe un tema bastante complicado y es tal vez la razón de más peso, por la que aún no se ha aprobado la adopción completa por parte de parejas del mismo sexo, y es que Colombia no está preparada para aceptarlo, y el bullying hacía los niños podría ser una constante. Esta medida resultaría un cambio radical y brusco.

A pesar que esta premisa es uno de los argumentos en contra, aparte de las religiosas, en medida puede ser válida, todo es un proceso en el que el estado va regulando a la sociedad de acuerdo a las necesidades y comportamientos que vayan surgiendo, por lo que los cambios es mejor que se den de manera progresiva en la sociedad, empezando por la legitimidad para volverse finalmente legal.

Y ya se están dando estos cambios y creo que evolucionaran con el tiempo, hay mujeres que están criando hijos, y lo más seguro, es que después de la aprobación de la ley de adopción por partes de parejas del mismo sexo si uno de los dos es procreador, se fomente el hecho que las mujeres busquen embarazarse o que los hombres alquilen vientres, poco a poco veremos cómo se adhieren estos cambios hasta que resulte algo natural, no para todos sino para la mayoría, que aunque tal vez no compartan la idea la toleren, como ha acontecido con muchas otras cosas más.

Finalmente para que sea posible lo descrito aquí lo más seguro es que se pase por la etapa que denominaré “experimentación” o “plan piloto” en la que el estado le hace seguimiento a las parejas que adoptaron hijos y las analizarán, para basarse en ello y crear argumentaciones fuertes para tomar una decisión más acertada, y con acertada me refiero a si es el momento indicado en el que el contexto, comunidad y núcleo familiar favorezcan o no al niño, y si las circunstancias lo permiten la decisión y la opinión del niño debe ser primordial.

Es común entonces, rechazar lo que no se conoce, si apenas se tiene una idea vaga y superflua de cómo son las mujeres y hombres heterosexuales, es obvio que al no conocer la forma de pensar y ser de la comunidad LGBT se genere predisposición y prejuicios. {jcomments on}

 

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