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COLOMBIA EN EL MUNDIAL: TRES CLAVES DEL ÉXITO

Felicidad, es el sentimiento que la selección nacional produce a los colombianos por volver a un mundial después de muchos años de fracaso. Hay que agradecer a directivos, cuerpo técnico, jugadores, aficionados por su mérito en el gran objetivo, que hoy es una realidad: “Brasil 2014”.

Sorprende ver el rendimiento estadístico del entrenador argentino, contando amistosos y eliminatoria, disputó 18 partidos, ganó 12, empato 3 y solo perdió 3, se anotaron 34 goles por 11 en contra, una campaña llena de elogios con un compromiso total de los jugadores.

Por primera vez en la historia se tiene tantos jugadores en el exterior con un nivel extraordinario, protagonistas en las principales ligas del mundo, además que en todos los sectores del campo se tenga respaldo.

Tres claves que resumen el éxito de hoy: Nivel de los jugadores, Néstor Pékerman y Barranquilla. Hablaré de cada uno.

Néstor Pékerman logró conformar un equipo con un alto rendimiento y eso no es fácil para cualquier técnico del mundo, una tarea que parece sencilla por la magnífica nómina, pero en realidad solo los “mejores entrenadores”, elaboran una estrategia y estilo de juego campeón y eso se consiguió en gran parte de la eliminatoria.

Idea táctica:

Once ideal de la selección Colombia, Ospina, Zuñiga, Valdez, Yepes, Armero, Aguilar, Sánchez, Magnelly, James, Teófilo, Falcao y Néstor Pekerman. Por supuesto hubo variantes en diferentes juegos por varias razones, pero esa siempre fue la estrategia central. Hay una frase en el fútbol que reza:  “Equipo que gana no se toca”.

A pesar que muchos criticaron la titularidad de Teofilo Gutierrez y de Macnelly Torres por sentar a jugadores que venían en mejor presente, caso de Juan Guillermo Cuadrado y Jackson Martínez, el entrenador no modificó lo que venía marchando bien, acierto grande, de todas formas ellos también mostraron un magnífico nivel, Cuadrado cuando tuvo la oportunidad de actuar y Jackson con su participación marcó gol cada fin de semana.

La localía en la eliminatoria es fundamental y eso tanto el cuerpo técnico como los protagonistas que saltan al campo de juego lo entendieron perfectamente, así que desde el primer minuto es vital salir a atacar, tener posesión de balón, utilizar toda la cancha en modo ofensivo, no retroceder ni desacelerar cuando se va ganando, sobre todo porque ese es el cáncer del fútbol colombiano en los últimos años: “conformismo” y si se tiene ideas y goles hay que aprovecharlo ya que a muchos nos enamoró el ir a buscar más y más.

Da gusto ver los números producto de la actuación del seleccionado tricolor, desde que Pékerman asumió, en las eliminatorias de Barranquilla resultaron invictos con 5 victorias y solo un empate que finalmente lo clasificó al mundial (fue casi un triunfo), un total de 17 goles a favor y 3 en contra, además de 50.000 espectadores en cada partido.

La mejor campaña de visitante en la eliminatoria fue para Colombia, se obtuvieron 4 victorias, 1 empate y 3 derrotas. En los partidos disputados frente a Ecuador y Venezuela, se perdió el libreto, no se sabía a qué jugábamos, las ausencias por diferentes motivos y el tratar de mantener una alienación estable sin éxito, se reflejó en esos momentos.

Las derrotas fueron pequeños lunares comparados con los elogios obtenidos por derrotar a Chile, Paraguay y el empate ante Argentina. Diferencia clara en pasadas eliminatorias y generaciones, en el que cada vez se sufría por un gol de visitante ya que era muy complicado reaccionar y remontar, esta vez la característica principal fue lo contrario, un equipo que tenía la capacidad de superar un resultado adverso y así lo demostró varias veces.

Nivel de los jugadores:

Cualquier planteamiento táctico sin un buen presente técnico, es probable que no funcione y por eso la calidad individual y colectiva fue destacada, para que el circuito defensivo y ofensivo diera los resultados planificados.

Todos los jugadores colaboraron para clasificar, pero el arquero David Ospina con la menor cantidad de goles permitidos lo llevó a sobresalir, no había ninguna duda que tenía que ser titular y varias veces fue la gran figura. El goleador Radamel Falcao respondió con 9 tantos y contó con un equipo diseñado para eso, esta vez supieron “aprovecharlo”, algo que Leonel Álvarez y Hernán Darío Gomes no hicieron.

James, talento relevante en la tricolor, goles, pases, sacrificio en marca, que lo convierte en el jugador más importante en el periodo de eliminatoria, no le quedo grande la responsabilidad de ser líder en el campo por su extraordinario nivel y capacidad física, como se dice popularmente: “Cuantos pulmones tiene”.

Elogiar a todos es justo, cada quien en su posición aportó lo necesario, pero en algo que coinciden cada uno de ellos es la entrega en cada juego y el hambre de ganar, prácticamente “se mataron” en la cancha y la mentalidad triunfadora que inculcó Pékerman les llegó y entendieron la capacidad y compromiso que tenían que adquirir.

Barranquilla: La casa de la selección

Barranquilla genera confianza como sede, muchos jugadores en lo largo de los años han pedido jugar allá, es cierto que lo primordial es tener un equipo competitivo y la sede no clasifica sola, pero la opinión de los protagonistas en un porcentaje alto pide jugar en la capital del Atlántico por el calor, ambiente, alegría, buena energía y folclor que ayudan y fortalecen el estilo de la selección, no en vano se ha clasificado a 4 mundiales en la “arenosa”.

El horario de los encuentros (sobre la tarde) ayudó por el clima que fue un plus que se aprovechó a la perfección. El calor y la humedad si se utilizan de manera adecuada ponen a sufrir a los rivales para que la tricolor a través de la posesión de pelota haga lo que mejor sabe hacer: Jugar.

Alvaro Alfredo Acuña Niño, Comunicador Social, Universidad de Pamplona- Periodista analítico deportivo

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