Editorial

EL SUEÑO DEL BUEN GOBIERNO

GOBIERNOEl “sueño del buen gobierno” se enfoca hacia la planificación estratégica y operativa, cuya coyuntura se realiza mediante la “gestión por objetivos”.

La planeación estratégica es primordial en las instituciones públicas porque orienta a las mismas a promover un cambio, resulta eficaz articular una “gestión pública por objetivos” teniendo claro qué es lo queremos lograr y a dónde queremos llegar pero sobre todo cómo lo vamos hacer, con qué contamos para facilitar la toma de decisiones y creación de acciones y planes.

Para ello es fundamental re-pontecializar esos recursos y enfocarlos a favor de nuestras metas y saber con certeza en qué debemos innovar con el propósito de cumplir y satisfacer con calidad con las necesidades específicas y particulares de la comunidad que varían de acuerdo al contexto.

Tener un pensamiento estructurado nos lleva a focalizar nuestra mentalidad colectiva al mismo objetivo siendo conscientes de las estrategias para conseguirlo, pero es también importante que se den a conocer a las personas involucradas para construir de esa manera una democracia exigente en la consecución de resultados viables, eficaces y sostenibles alineados.

BUENLas transformaciones ideales del buen gobierno se dan cuando hay ciudadanos y organizaciones (“stakeholders”) informadas y encaminadas hacia las metas establecidas y cuando se hace una asignación de recursos lo mejor posible porque el proceso presupuestario debe estar orientado a los resultados.

El proceso de planificación es vital y requiere atención igualmente que los resultados que deben ser medibles por un sistema de indicadores de desempeño y de distintas áreas llevando un monitoreo y una evaluación constante en los diferentes propósitos, y así establecer si se están cumpliendo y si se va por el camino correcto o hay un desvío del mismo, para tomar las debidas acciones para volver al cauce.

La gestión innovadora en las entidades públicas es primordial para dinamizar y tener en cuenta los interesados directos, como son los ciudadanos y sus organizaciones además de aprovechar y beneficiarse del recurso humano con el que se tiene en las instituciones para generar un desarrollo dentro de los funcionarios públicos para que sean capaces e idóneos.

Las personas o áreas responsables de las actividades encaminadas a estos logros son factores y piezas fundamentales para la obtención de resultados y también para que la rendición de cuentas se realice de forma efectiva y transparente evitando deficiencias y una devaluación del capital social.

PLANDebe existir en cada proceso un mayor alineamiento y correspondencia entre la planificación, el diseño organizacional y el presupuesto para mejorar la eficiencia pública.

La implantación del Balanced Scorecard cierra la brecha entre la planeación y la implementación de estrategias que generan un mayor impacto y las integrarla, además  permite que las organizaciones concuerden todas sus energías en procura de los objetivos y en la alineación por lo tanto de  las estrategias en un proceso continuo, para ello es vital tener una visión integral de la organización a través de herramientas como la D.O.F.A en dónde se tengan claras las oportunidades del contexto que sean aliadas del logro de la visión o las amenazas que impidan la misma.

Aterriza además  la Visión y Misión de las corporaciones, y cómo alcanzarlas y seguir esa línea. En dónde la Visión son componentes estratégicos y el BS ayuda a establecer las perspectivas que se convierten en objetivos y se enfoca en cómo hacerlos viables.

En los ochenta se recuperó la democracia, y en los noventa se hizo el ajuste económico pero no se logró un cambio significativo en las instituciones por lo tanto el “sueño del buen gobierno” aún está en construcción constante conllevando a la racionalización de los procesos institucionales y al mejoramiento continuo de la gestión del estado.

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