Editorial

Las irregularidades en la contratación y los periodistas

contrataciónLas irregularidades más comunes que se pueden observar en las contrataciones públicas se derivan en primera instancia y tienen su fundamentación en el momento de establecer los requisitos que deben cumplir los que aspiran a ser contratistas. Cuando se desea favorecer a una empresa en particular las características de selección se inclinan hacia esa entidad, por lo tanto estos parámetros que se requieren procuran que sólo los cumpla esta compañía, de esta manera podemos decir que priman los intereses particulares sobre los colectivos.

También existe otro suceso ilegal, que es darles incentivos a los demás competidores para que se retiren y de esta forma puedan asegurar el contrato. 

Otra inconsistencia es hacer todo lo posible para adecuar las contrataciones a la ley para realizarlas de forma directa, y así saltarse las licitaciones y todos los procedimientos que la determinan. Para empezar nuestras indagaciones en la detención de alguna ligereza observemos los precios y la relación con lo que se quiere adquirir con este valor, que aunque las cifras, puedan no ser tan altas el objeto del contrato no lo justifica, un ejemplo de ello, es el contrato realizado por la secretaría de desarrollo de la ciudad de Bucaramanga, que entre emparedados y gorritos de navidad se gastaron 200 millones de pesos, una cifra elevada para el resultado obtenido.

La contratación directa se debe llevar a cabo cuando lo que se desea adquirir se solicita de manera urgente y así se ahorra todos los trámites y el tiempo que requiere esta gestión, pero hay proyectos, planes o programas que no son de carácter inmediato y a pesar de ello, este procedimiento se efectúa.

Por esta razón es deber de los periodistas estar atentos desde el principio de los procesos de contratación y hacerles seguimiento, sobre todo cuando las cifras resaltan en precio referente a otras. Primero que todo, es importante investigar quiénes y cómo son las compañías que están participando, una gran herramienta para hacerlo es acudir a la cámara de comercio.

Se debe analizar en primera medida, cuánto tiempo tiene la empresa, pues es recurrente que se formen organizaciones de un día para otro y en poco tiempo, sólo con el propósito de cumplir con uno de los requisitos para obtener el contrato y así posteriormente quedarse con el mismo.

Otro punto vital que se debe analizar cuidadosamente es la razón social de la empresa, pues he aquí dónde incurren en falencias notorias, porque registran y abarcan varias que no están relacionadas entre sí, en algunos contratos de la alcaldía de Bucaramanga se constató que una entidad privada en su razón puso desde ayudar a los niños vulnerables hasta la venta de partes de aviones, y tan sólo este enunciado tenía una extensión de hoja y media de diferentes objetos sociales.

Uno de los aspectos primordiales es mirar la nómina de las empresas, pues en muchas ocasiones se forma una sociedad “fachada” en las que se puede encontrar la carencia de empleados, o en otro caso solamente un trabajador (el dueño). También es una buena estrategia dirigirse a dónde supuestamente está ubicada la compañía, que es la dirección que aparece inscrita ante la cámara de comercio, en algunas ocasiones los periodistas que se han trasladado a esos lugares señalados han encontrado que el sitio es una casa cualquiera, un café Internet o una zona sin ninguna relación con la empresa buscada.

En el proceso de pliego de condiciones se debe examinar cuántas asociaciones tienen la posibilidad de cumplirlas, si existe uno o más ítems que favorezcan a alguno de los competidores. Entre los más comunes de hallar, se refiere a que la entidad que quiera contratar con el estado posea experiencia en haber realizado otras transacciones con el gobierno,  de esta manera se crea un monopolio que favorecerá a la misma compañía una gran mayoría de veces. {jcomments on}

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