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ABSTINENTES ANÓNIMOS-ALCOHÓLICOS QUE AMAN SU SOBRIEDAD-

Hola, me llamo “Diego” y soy alcohólico, – ¡ Hola “Diego” ! – Lo saludan, y continúa: Hace 8 años no tomo ni una gota de licor. Se preguntarán porque si hace tiempo no bebe se cataloga así. La respuesta es simple, él esta infectado, padece una enfermedad progresiva, irreversible, mortal y que lo aisla de la familia. Entra en acción cuando empieza a ingerir tan sólo un poco de alcohol, en ese momento “brota” la ansiedad por embriagarse y no puede controlarse. Así que para èl es preferible evitar permanentemente el consumo.

DIOS concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar” Tengo que ser consciente que aunque yo haga algo bueno, no tengo que esperar retribución de algo o de alguien, en este caso no puedo modificar a los demás”.

– Expresa Rocio y sigue  la oración: Valor para cambiar aquellas que puedo“.  Esas son las mías, mejoro mi forma de ser, de hablar y de actuar”, complementa, y termina añadiendo: Y sabiduría para reconocer la diferencia. De esta forma comienza la reunión de Alcohólicos Anónimos (A. A.)  Pero empieza también el nuevo vicio silencioso, la fuerte pasión a A.A con café al gusto.

“Puede que sea ladrón, eso no nos interesa”- Señala “Eulalio”, de puertas para fuera cada uno tiene su religión, gustos y profesión, “Aquí hay desde Jueces hasta personas que han estado en el “Barrio  Chino” ( Canal donde la gente vive para enviciarse), adentro hablamos del alcoholismo”.  La cuestión es mantenerse sobrios creciendo espiritualmente.

“Yo parrandeó juego dominó le brindo una cerveza a un colega, me parece fácil, es pagar poquito, me tienen buena estima, me muevo bien en ese ámbito”, Comenta Ciro, aunque sus compañeros dicen “Ocañero que se respete toma, de pronto es marica o tiene gonorrea” hablan entre ellos en forma de burla.

Amiga en busca de información,9 así me llamaron, y todos se mostraron atentos, serviciales y uno a uno pasaron a la tarima a contar su propia historia y su aprendizaje. Noté el ánimo que tenían, y de esa manera desfilaron por el atril Ciro, Roberto, Manuel, entre otros. Agradable la exposición de los testimonios, tanto que no ví el tiempo correr.

Cuando entre preguntando por el coordinador o el director me di cuenta que no hay jefes, los encargados del grupo son los mismos ex bebedores. Más que asistentes sus miembros son también funcionarios. Hacer parte de la coordinación del tema, ser presidente, vicepresidente, secretario, hasta prestar el servicio de cafetería y de portería,  tiene como requisito 3 meses de no haber tomado licor.

La persona que vuelva a recaer el tiempo que lleva ahí no cuenta, y  comienza desde cero. Ya se imaginarán el sentido de pertenencia que sienten dentro de la entidad, que logra que en la mayoría exista una fuerte abstinencia. Ellos aman su sobriedad porque ayudan a otras personas a salirse de su propio problema. La gratificación es observar esos resultados.

26 asociaciones de A.A existen en la ciudad de Cúcuta. A medida que pasa el tiempo se va manteniendo vivo y va creciendo su cobertura desde que en el año 1963 llegó a la ciudad.

Sólo por hoy no toman. 24 horas en los que buscan excusas para no hacerlo cuando antes había de sobra para beber. Una de ellas es poder asistir a la comunidad, “Hay principiantes que han venido varias veces al día”. Comentan.  La enfermedad es incurable es para toda la vida, así pasen los años de no caer en ella, son conscientes que en cualquier momento puede apropiarse de nuevo de su existencia.

Una experiencia solitaria y agresiva con su familia, abandonados por sus  mujeres, empeñando hasta el televisor, amaneciendo tirados en el andén. ¿Que clase de vida es aquella en la que se piensa y se respira por ingerir alcohol?

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