Invitados especiales

La Ola invernal y “El Desarrollo”

Diego Alejandro González. Ing. Químico. Magíster y Especialista en Ing. Ambiental

Las recientes temporadas invernales que han azotado al país en el último año, han mostrado un sinnúmero de estragos en el campo y en las zonas urbanas. Tal es la magnitud, que el invierno ha sido noticia obligada en los medios de comunicación y una necesidad manifiesta de acción por parte del Estado, sumando así al extenso listado de problemas críticos de esta nación.

Cabe la inquietud respecto al porqué en los últimos años las consecuencias de las temporadas invernales son tan notorias. El incremento en el nivel de lluvias es significativo, su intensidad y las largas temporadas de lo que en el país se llama invierno, y su explicación es mediante el muy mencionado pero poco entendido “fenómeno de la niña”, que se presenta por dinámicas atmosféricas que los científicos tratan de explicar bajo diferentes puntos de vista, tanto los meramente naturales como los ocasionados por la acción del hombre. Es evidente el nivel de degradación ambiental al que hemos sometido a nuestro territorio y que ponen de manifiesto las consecuencias del invierno que van más allá de una condición del clima.

Veamos un caso particular:

Colombia se ha caracterizado por ser un país agrícola. Como ejemplo hablemos del cultivo del café, cuyo auge como producto de exportación incrementó de manera importante los cultivos en alta montaña. Llevo consigo una deforestación que ha originado el arrastre de la capa vegetal y materiales sedimentables cada vez que se presentan lluvias, ocasionando derrumbes en las zonas de ladera, en términos  técnicos se llama erosión; de ahí es que varios de nuestros ríos son de color negro y amarillo.

La alta sedimentación en estos ríos hace que se pierda el canal efectivo por donde debe circular el agua y es entonces cuando se presenta los desbordamientos. El uso intensivo de la tierra, para monocultivos y ganadería ha hecho que se pierda la permeabilidad de los suelos prolongando el tiempo de inundación en las áreas afectadas.

Ahora bien, las consecuencias de la ola invernal en las ciudades y municipios, como derrumbes e inundaciones, son la respuesta a la urbanización en áreas de riesgo (laderas y zonas de amortiguación de ríos) motivadas por satisfacer la necesidad de vivienda, en este caso de una población desplazada por la violencia, que cada día llegan más a los cascos urbanos, fuera de todo principio de planeación urbana y ordenamiento territorial aplicable por parte de los entes territoriales.

Por lo tanto, a esta problemática le urgen acciones reales por parte del Estado, quien tiene la obligación y las herramientas necesarias para ordenar el territorio, reglamentar, ejercer la autoridad, formular y ejecutar políticas públicas, para prevenir los impactos derivados del cambio climático, que se acentúan más debido a la afectación que hemos hecho a nuestro ambiente en busca de un supuesto “Desarrollo”.

Falta ver cuáles serán las consecuencias de la temporada que se avecina, esta vez, de prolongada sequía….{jcomments on}

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